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Como todos los años por esta época, comienzan las opiniones sobre si es más conveniente mantener la Selectividad como hasta este momento, o si por el contrario es mejor contar con una Selectividad común para toda España.

Quede claro, que desde CONCAPA Andalucía siempre hemos defendido que el único sistema justo para que nuestros hijos puedan acceder en igualdad de oportunidades a la Universidad, es una prueba única y común de Selectividad para todo el territorio nacional.

EL ESPEJISMO DE LA SUPUESTA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

Hay quienes defienden que no se puede afirmar con datos objetivos que unas pruebas sean más difíciles que otras, otros opinan que la selectividad solo pondera un 40% sobre la calificación final que marcará la nota de corte de acceso a los diferentes grados (en ese 40% no tienen en cuenta las asignaturas voluntarias que pueden ponderar hasta con 2 puntos cada una) y que por tanto no es tan relevante, finalmente están los que opinan que ya existen unos estándares de aprendizaje para homogeneizar las pruebas y garantizar una dificultad similar en las diferentes autonomías.

Lo único cierto bajo nuestro punto de vista, lo que no se puede demostrar objetivamente, es que exista una prueba de EBAU igual de complicada o con los mismos criterios en cada uno de los 17 Sistemas Educativos que imperan en nuestro país. Por tanto la conclusión es clara, nos encontramos con sistema injusto y desigual.

Puesto que nuestr@s hij@s competirán por el acceso a diferentes Universidades dentro de todo el territorio nacional sin tener en cuenta en que Comunidad hayan realizado la selectividad, es de sentido común, por muchas opiniones o visiones que existan sobre este tema, que lo único que objetivamente garantiza una igualdad de oportunidades es que el examen de Selectividad sea el mismo para todos.

COMO ELABORAR UN EXAMEN ÚNICO DE SELECTIVIDAD O EBAU

Puede que seamos demasiado simplistas en nuestra visión de como llevar a cabo un examen común de selectividad, pero hay ocasiones en que lo más fácil es lo más práctico, y por muchas opiniones que reflejen que esto es algo imposible y que solo agravaría las diferencias, creemos que solo necesitamos 3 ingredientes para confeccionar nuestra receta.

1.- Una normativa a nivel nacional que regule de forma concisa y clara la matriz de contenidos que será evaluada en la prueba de selectividad. Este punto ya está cumplido, ya que en el BOE ya se publican los contenidos que se incluirán en la Selectividad.

2.- Un comité de especialistas en Educación (ajenos al mundo de la política) que cada año confeccione las pruebas de las diferentes asignaturas que conformarán la prueba EBAU, así como unos criterios objetivos de revisión de los mismos. Este punto quizá sea el más fácil, ya que en España contamos con innumerables profesionales, los cuales no dudamos que sean capaces de llegar mediante un consenso, a una prueba que garantice la correcta aplicación de los contenidos exigidos en Selectividad.

3.- La convicción a nivel político, de que al tratarse de algo que afecta de igual manera a cualquier estudiante pertenezca a la autonomía que pertenezca, la Selectividad debe regularse solo y exclusivamente a través del Estado. Y por mucho que quieran desviar la atención, es aquí donde radica el verdadero problema. El proponer una prueba única, sin duda dará lugar a luchas de competencias y de poder entre Estado y Autonomías, y es esto en última instancia, lo que se evita desde el estamento político. La Política ha creado un monstruo de 17 cabezas que es difícil controlar, donde lo que menos importa son los estudiantes y lo que más, las consecuencias políticas de tomar decisiones que puedan costar votos, pactos o rédito político.

Lamentablemente, hasta el momento, el estamento político no ha tenido el valor de mantenerse al margen para que sean los profesionales de la Educación, los Padres y Madres y los mismos estudiantes, los que construyan un verdadero Pacto de Consenso para la Educación. Evitariamos de esta forma el ir colocando tirita sobre tirita sobre la herida de la Educación. Si desde 1970 hemos conocido hasta 8 Leyes Educativas distintas y ninguna con amplio consenso, llegamos a la conclusión de que lo único que se persigue es el interés de los diferentes gobiernos por regular y controlar algo tan esencial como la Educación. Sin embargo conseguir una Educación de excelencia que permita unos buenos resultados académicos adaptados a nuestro tiempo, parece que no se plantea desde hace mucho tiempo como el único objetivo prioritario.

Por tanto nuestra conclusión es clara, es posible una EBAU común y además no es difícil, basta con que aquellos que lo ven imposible den un paso atrás, no interfieran y dejen trabajar a aquellos que están capacitados para conseguirlo. Pero la realidad se impone a los deseos, y mientras se siga intentando politizar la Educación será algo no solo difícil, sino imposible.

Crédito imagen: Xin Li 88 Education via photopin (license)

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